A
la 12:30 pm, hora venezolana, la divisa se medirá con la selección nacional de
la isla en La Habana, con la presencia del presidente de los Estados Unidos,
Barack Obama
Andriw Sánchez Ruiz
Twitter: @AnSanchezRu
Había una vez una época
en que Cuba era frecuentada por la gran carpa. Además de la cercanía geográfica
de la isla a las costas de Florida (150 kilómetros, aproximadamente), la nación
caribeña era una importante exportadora de grandeligas. Entre 1871 y 1952, la
mayor de las Antillas produjo 57 ligamayoristas. Ningún otro país, ajeno a
Estados Unidos, tenía un contingente tan vasto.
El 26 de julio de 1953,
con el asalto del Cuartel Moncada en Santiago de Cuba, por opositores a la
dictadura de Fulgencio Batista, nace la Revolución Cubana y comienza la agonía
de la MLB en la isla. Meses antes, ese mismo año, los Piratas de Pittsburgh
habían realizado entrenamientos primaverales en La Habana, así como lo hicieron
los Dodgers de Brooklyn en 1941, 42 y 47, y mucho antes los Gigantes de Nueva
York en 1937.
Fue poco lo que se vio
de Grandes Ligas en Cuba durante el régimen de Fidel Castro. El 21 de marzo de
1959, tres meses después de la llegada al poder del revolucionario, Dodgers de
Los Ángeles y Rojos de Cincinnati jugaron un encuentro de exhibición. Fue el
último en 40 años, hasta que los Orioles de Baltimore aterrizaron en la isla
para medirse con la selección nacional de Cuba, el 28 de marzo de 1999.
Hoy será un buen día
para recordar aquellos momentos de equipos de Grandes Ligas en los diamantes
cubanos. A la 12:30 pm, hora venezolana, los Rays de Tampa Bay saltarán a la
grama del Estadio Latinoamericano de La Habana, para exhibirse contra el combinado
de la isla.
Fidel Castro se inclina a la derecha y Barack Obama prefiere la zurda

