Rodríguez conquistó su undécimo
salvamento y el neófito cerrador arribó a 16 para seguir como líder de las
mayores
Andriw Sánchez Ruiz
Twitter: @AnSanchezRu
Las historias de
Francisco Rodríguez y Jeanmar Gómez no pueden ser más desiguales. El primero
llegó tarde a los entrenamientos primaverales, pero con la seguridad de tener
la responsabilidad de cerrar los juegos de los Tigres de Detroit. No es de
extrañar, ese siempre ha sido su trabajo. El segundo fue un invitado más para
los Filis de Filadelfia y el manager Pete Mackanin no le dijo que su rol era el
de apagafuegos. No es algo que sorprenda, esa nunca ha sido su labor.
El Kid respondió a la
tarea asignada. Mientras que Gómez heredó un papel que quedó huérfano tras los
fracasos de David Hernández y Dalier Hinojosa.
Si se le pregunta a
Brad Ausmus, piloto de los bengalíes, quién es su taponero, señala a Rodríguez.
Mackanin evadiría la respuesta, pues todavía no ha otorgado roles fijos.



