jueves, 19 de mayo de 2016

El Kid rescata el presente, Jeanmar Gómez salva el futuro

Rodríguez conquistó su undécimo salvamento y el neófito cerrador arribó a 16 para seguir como líder de las mayores

Andriw Sánchez Ruiz
Twitter: @AnSanchezRu 

Las historias de Francisco Rodríguez y Jeanmar Gómez no pueden ser más desiguales. El primero llegó tarde a los entrenamientos primaverales, pero con la seguridad de tener la responsabilidad de cerrar los juegos de los Tigres de Detroit. No es de extrañar, ese siempre ha sido su trabajo. El segundo fue un invitado más para los Filis de Filadelfia y el manager Pete Mackanin no le dijo que su rol era el de apagafuegos. No es algo que sorprenda, esa nunca ha sido su labor.

El Kid respondió a la tarea asignada. Mientras que Gómez heredó un papel que quedó huérfano tras los fracasos de David Hernández y Dalier Hinojosa.

Si se le pregunta a Brad Ausmus, piloto de los bengalíes, quién es su taponero, señala a Rodríguez. Mackanin evadiría la respuesta, pues todavía no ha otorgado roles fijos.

jueves, 12 de mayo de 2016

20 ponches a través de una careta

Wilson Ramos fue el cómplice de la hazaña conseguida por Max Scherzer el miércoles. Con minuciosos detalles relata el antes, el durante y el después, de la gesta que hizo celebrar a los Nacionales de Washington

Andriw Sánchez Ruiz
Twitter: @AnSanchezRu 

Mientras le recibía envíos de calentamiento a Max Scherzer, antes del juego del miércoles contra los Tigres de Detroit, el receptor Wilson Ramos confirmó la percepción que había tenido en el clubhouse: algo extraño le ocurría al abridor de los Nacionales de Washington. No era una mala sensación. Veía que el derecho estaba motivado. Lucía enfocado y ansioso de enfrentar a su ex equipo.

“Lo vi bastante emocionado”, dijo el careta carabobeño en una llamada telefónica con El Nacional. “Tenía una actitud distinta. Deseaba lanzarles a ellos (a los Tigres). Lo vi diferente, muy agresivo. Más agresivo de lo normal”.

Foto AFP

jueves, 5 de mayo de 2016

Economía le pone freno a los abonados de los Eternos Rivales

Se acostumbra que a principios de mayo Leones y Magallanes comiencen con la renovación de abonos. Sin embargo, los equipos no han fijado precios al no poder calcular la inflación del país

Andriw Sánchez Ruiz
Twitter: @AnSanchezRu 

La mera curiosidad, alimentada por relatos de algunos fanáticos, nos empujó a la tienda de Leones del Caracas, en el Centro Comercial El Recreo. Era necesario constatar si resultaban ciertas las preocupaciones de los seguidores melenudos que desean renovar su abono (carnet que le permite a una persona reservar una silla en la tribuna del Estadio Universitario durante toda la temporada, siempre que los leoninos sean home club). Sin titubeos se le preguntó a una de las empleadas sobre la reactivación de la tarjeta.

“No. Todavía no lo estamos haciendo”, contestó la muchacha, mientras el movimiento de su cabeza fue la coreografía de la negación. “No sabemos para cuándo podemos comenzar”.

viernes, 29 de abril de 2016

Llamen a sus amigos y díganles que hay una estrella más en el cielo

Andriw Sánchez Ruiz
Twitter: @AnSanchezRu 

Oye, Beto Perdomo, esto está feo… muuuuy feo. El beisbol venezolano se nubló y está sumergido en un palo de agua de esos que caen en Caracas por estos días. Cielos oscuros y tristes. Pisos mojados por las lágrimas de aquellos que te conocieron y de quienes te escucharon. Desconsuelo de los que comprendieron que un elevado manso o un bombo, como decías, tiene similitudes con la suavidad del pan de cada día.
Coye, Beto. Calaste hasta los tuétanos de la idiosincrasia nacional. Alteraste la jerga cotidiana con sinceras y entretenidas descripciones de beisbol. Algunos, cuando señalan un camino, recurren a tu “por aquí, por aquí, por aquí”. Otros, tras lanzar un comentario mordaz, tratan de emular tu entonación del “estraaaaiiiii”.

domingo, 17 de abril de 2016

Un venezolano en Japón: La vida contada por Ramichán

Álex Ramírez triunfó en la lejanía nipona. Allá se convirtió en un prócer del beisbol y en el primer manager latinoamericano en el circuito. No obstante, quiere volver a Venezuela y dirigir a las Águilas del Zulia un día

Andriw Sánchez Ruiz
Twitter: @AnSanchezRu 

La confusión invadía la mente de Álex Ramírez. No era por estar en Japón, tan lejos de su natal Piñango de Yare. Tampoco por enfrentar las incómodas mecánicas de los lanzadores orientales. Mucho menos por el orden casi sobrenatural de la fanaticada. El pelotero, que tenía 26 años de edad en 2001, su primera temporada en el archipiélago, estaba desorientado porque no veía a su estratega hacer ningún tipo de señas.

“Saben… Uno está acostumbrado, en los países de occidente, que el manager siempre da las señas. Se mueve a un lado y a otro, o habla con el coach de pitcheo”, dice  Ramichán, como es conocido el mirandino, desde el centro de Tokio. Allí desarrolla su vida, acompañado de su esposa y su pequeño de 11 meses con Síndrome de Down. “Siempre tuve la espinita de saber quién toma las decisiones y manda directamente en el juego”.

Ya no está aturdido por las nuevas costumbres. Tiene 15 años en Japón. Se ha convertido en prócer. Nipones lo aclamaron como pelotero activo. Gritaron cada uno de los dos mil 17 hits que conectó, siendo el único extranjero en superar los dos millares de imparables en la cerrada liga. Celebraron y copiaron sus bailes cada vez que pegaba un cuadrangular. Este año, aplaudieron su designación como manager del Yokohama DeNa BayStars. Ningún latinoamericano ha ocupado un cargo similar por aquellos lares.

Ramichán en su presentación como manager del Yokohama. Foto cortesía Cárdenas Sports Media

miércoles, 6 de abril de 2016

Carlos González y los jonrones meteóricos

El primer cuadrangular del marabino tuvo una velocidad de 119.3 millas por hora. Según hittrackeronline.com, es la cifra más alta para un criollo en la última década

Andriw Sánchez Ruiz
Twitter: @AnSanchezRu 

No impresionó la distancia que recorrió el cuadrangular que Carlos González le conectó a Zack Greinke, la noche del lunes, en el Chase Field de Arizona. La bola solo voló por 415 pies hasta aterrizar cerca de una piscina entre el jardín central y el derecho. Lo que asombró fue la velocidad con que la pelota salió del bate y superó la barda.

En el momento fue imposible medir el tablazo. Pero no se trataba de un engañoso espejismo. La pelota llevaba una velocidad poco común que fue calculada por Statcast, herramienta de MLB.com, en 117.4 millas por hora. Hittrackeronline.com, un portal especializado en analizar las características de los jonrones en Grandes Ligas desde hace una década, tiene otro avalúo sobre el batazo: 119.3 millas.

Aquí puedes ver el jonrón de CarGo: 

martes, 5 de abril de 2016

Adaptabilidad e inteligencia hace valiosos a los cátchers criollos

Con el pasar de los años la receptoría venezolana ha evolucionado y llegó a su pináculo histórico con siete caretas en la jornada inaugural de esta temporada

Andriw Sánchez Ruiz
Twitter: @AnSanchezRu 

Ramón Hernández tomaba elevados en un campo de Cumaná, estado Sucre. Era observado y analizado. El joven, de 17 años de edad, tenía muchas cualidades que enamoraban a Ubaldo Heredia, quien en 1993 daba sus pininos como scout de los Atléticos de Oakland. “Necesitaba firmar a ese muchacho”, recuerda el cazatalentos. “Pero no corría nada bien”.

Hernández era lento, algo anti natural para un jardinero. “Así como corres no tienes chance”, le dijo Heredia al bisoño. “¿Qué otra posición puedes jugar?”. El pelotero le respondió que cuando era niño llegó a cubrir la receptoría. Lo probaron detrás del plato, realizó cuatro o cinco tiros a segunda y el scout dijo las palabras mágicas: “Ramón, te firmaremos como cátcher”.