Andriw
Sánchez Ruiz
Leones del Caracas encontró en su cuerpo
monticular lo que Armando Reverón halló en las curvas femeninas y la luz
natural: inspiración. Los lanzadores se han convertido en musas para el equipo.
Han sido el numen que guía a un sendero alejado de los reveses.
Ayer, serpentineros melenudos volvieron a ser el
latido de la vena ganadora. Maniataron. Dieron tan pocas libertades a los
bateadores de Tigres de Aragua, que fueron la esencia del triunfo caraquista 6
por 1 en el Estadio Universitario.
Aunque la inspiración es naturalmente intangible, no
son invisibles los frutos que da. La victoria de la tarde de ayer fue la quinta
consecutiva de los avileños. Y la verdad sea dicha: han probado las mieles del
lauro en nueve de los últimos 10 cotejos.
Fotos Marcos Colina/Diario Ciudad CCS




